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Antonio Castilla nos recomienda…

MUNDO VOLÁTIL

Francesc Torralba

Kairós, 2018

156 páginas

Si nos paramos a contemplar nuestra sociedad, nuestro mundo, percibimos que el sistema familiar, social, industrial, político, económico, tecnológico, sanitario, medioambiental, educativo, cultural, los medios de comunicación… ¡hasta el sistema religioso! que nos ha sostenido durante muchos años, parece evaporarse. Todo se desvanece. Todo ha cambiado a gran velocidad. Decir “de toda la vida de Dios esto se ha hecho así”ya no tiene ningún sentido. Así lo expresa Francesc Torralba en su obra: “Los sistemas que parecían sólidos se desvanecen en el aire, pero también los valores, las convicciones y los ideales que se creían resistentes e incólumes al paso del tiempo, se descomponen en la atmósfera”. Analizar el mundo en que vivimos y encontrar las causas que nos han traído desde un pasado con cierta solidez hasta aquí, hasta el hoy, hasta esta sociedad más bien gaseosa, vaporosa, sin fundamentos sólidos, cambiante, no es tarea fácil. En este ensayo, el autor hace un discernimiento sosegado sobre la esencia del mundo que nos rodea con el fin de entender nuestra propia existencia. Razonar el ambiente que nos circunda, nos puede ayudar a encauzar mejor nuestra vida.

EDITH STEIN

Theresia a Matre Dei

Editorial Verbo Divino, 1987

307 páginas

La vida de Edith Stein es un ejemplo de existencia entregada a la búsqueda de la verdad por la vía de la inteligencia. Sin embargo descubrirá que la razón humana no es capaz por sí misma de tener acceso a esa verdad fundamental, sino solo a través de la experiencia religiosa en la que Dios, la verdad misma, se revela al hombre. Esta filósofa de origen judío, discípula de Husserl y heredera de la fenomenología, discierne la llamada que Dios le hace a través de avatares cotidianos, personas que aparecen en su camino y lecturas que caen en sus manos. Su respuesta a Dios consistió en abrazar la fe cristiana e ingresar en el Carmelo tomando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Edith entendió que la búsqueda de Dios solo es posible por el camino del amor. La fidelidad extrema a ese amor le supuso la entrega generosa de su propia vida en el campo de concentración de Auschwitz. La Iglesia reconoció en ella una testigo privilegiada de la fe. Por este motivo no solo la venera como santa sino también como patrona de Europa.