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Antonio Castilla nos recomienda…

ESPIRITUALIDAD DEL DESIERTO

Gisbert Greshake

PPC

303 páginas

El desierto como lugar geográfico y teológico ha marcado la espiritualidad de los creyentes a lo largo de la historia de la salvación. No es solo un lugar árido con temperaturas extremas y sin apenas vida. Ha sido también un espacio privilegiado en el que Dios y el hombre han establecido una relación personal e inquebrantable. Estas experiencias de desierto fraguaron la identidad del pueblo de Israel a lo largo de generaciones y han marcado espiritualmente la esencia de la Iglesia desde sus orígenes hasta la actualidad. En esta obra, el autor comienza ofreciendo unas claves de comprensión para los textos bíblicos donde el desierto es el marco del acontecimiento narrado. En los sucesivos capítulos se acerca a la vivencia de los padres del desierto, a la mística alemana, a la espiritualidad del Carmelo y a la figura del beato Carlos de Foucauld. Las últimas páginas son una mirada a la actualidad de la Iglesia como pueblo de Dios que camina por el desierto de un mundo secularizado.

ENSEÑAR Y APRENDER EL AMOR DE DIOS

Joseph Ratzinger / Benedicto XVI

Biblioteca de Autores Cristianos

324 páginas

Este libro es una selección de homilías y mensajes sobre el ministerio sacerdotal pronunciados por el actual Papa emérito Benedicto XVI antes y después de su pontificado. Pero nadie mejor que el Papa Francisco, quien escribe el prefacio de esta obra, para invitarnos a su lectura: “¡Queridos hermanos! Yo me permito decir que si alguno de vosotros tuviera en algún momento dudas sobre el centro del propio ministerio, sobre su sentido, sobre su utilidad, si en algún momento le vinieran dudas sobre lo que los hombres esperan verdaderamente de nosotros, medite profundamente las páginas que se nos ofrecen en este libro, porque los hombres esperan de nosotros sobre todo lo que en este libro encontraréis escrito y testimoniado: que les llevemos a Jesucristo y que les conduzcamos a Él, el agua fresca y viva, de la que tienen sed más que de cualquier otra cosa, el agua que solo Él puede regalarnos y que ningún sucedáneo podrá nunca reemplazar; que les conduzcamos a realizar ese sueño más íntimo que tienen y que ningún poder podrá nunca prometerles ver cumplido.”