Quiénes Somos

La Delegación para el Clero colabora con el Obispo en la atención a los presbíteros y diáconos de la Diócesis de Málaga. La atención al clero es una de las prioridades del Pastor de una diócesis, que delega algunas tareas para el acompañamiento, la formación permanente y los encuentros de los sacerdotes. 

La Delegación funciona como un equipo, aunque algunas tareas están repartidas de modo más específico: el aterrizaje de los sacerdotes recién ordenados, la cercanía a los mayores y enfermos, o el discernimiento y la formación de los candidatos al diaconado permanente. Juntos solemos proponer el contenido y organizar los encuentros, retiros y ejercicios espirituales del clero, procuramos ayudar a la inserción de los sacerdotes llegados de otras diócesis y, sobre todo, intentamos estar disponibles para el diálogo con los hermanos.

La responsabilidad de cuidarnos es de todos, no recae únicamente sobre la Delegación: la buena relación entre los sacerdotes, la ayuda mutua, los encuentros frecuentes, el trabajo en común de los curas, la amistad, la oración y la tarea compartida con los laicos es el primer ámbito donde ese cuidado se hace efectivo. La Delegación pretende ser un signo que haga visible esa relación fraterna, la apoye, la anime. El tiempo siempre se queda corto y las necesidades son muchas. En todo caso, los miembros de la Delegación somos los primeros que nos enriquecemos por el trato con los compañeros y por la posibilidad de conocer mejor y servir al clero de la Diócesis, que es, en definitiva, un modo de servir a toda la Iglesia diocesana.